Fe y Hospitalidad
Fe que se hace Hospitalidad
Atención religiosa para una asistencia hospitalaria integral
En Hermanas Hospitalarias, la fe forma parte esencial del cuidado que ofrecemos; es una dimensión constitutiva de nuestra misión. Fieles a nuestra tradición y valores, creemos que toda persona tiene derecho a una atención integral que abrace cuerpo, mente y espíritu, desde el respeto absoluto a su dignidad, su historia y sus valores.
Cuando hablamos de salud, la entendemos en su sentido más amplio: biológico, psicológico, social y espiritual. Por eso, en nuestros centros cuidamos todas las dimensiones de la persona, promoviendo una visión del ser humano abierta a la trascendencia, al sentido de la vida y a la esperanza.
Desde nuestros orígenes entendemos que la Hospitalidad es una forma concreta de evangelizar. Por eso, desde el Modelo Hospitalario, la atención espiritual y religiosa no es un complemento, sino un pilar del proceso de sanación. A través del Servicio de Pastoral Atención Espiritual y Religiosa (PAER), acompañamos a las personas que forman parte de la Comunidad Hospitalaria —pacientes, familias y profesionales— ofreciendo escucha, presencia, cercanía y respeto, para que puedan encontrar consuelo, esperanza y fortaleza interior en los momentos de fragilidad o dolor.
Servicio de Pastoral de Atención Espiritual y Religiosa (AER)
El Servicio de Pastoral, Atención Espiritual y Religiosa (PAER) es el encargo específico de acompañar la dimensión espiritual y religiosa dentro del modelo hospitalario.
Su finalidad es ofrecer acompañamiento pastoral y espiritual, según las creencias y capacidad de cada persona, favoreciendo procesos de sentido, esperanza y reconciliación interior. Este servicio forma parte del proceso asistencial y trabaja de manera coordinada con los equipos interdisciplinares.
En cada centro de Hermanas Hospitalarias contamos con un equipo local de Pastoral – AER, formado por laicos profesionales, Hermanas Hospitalarias y un capellán, todos con preparación específica en Atención Espiritual y Religiosa.
Trabajan de manera interdisciplinar junto a los equipos asistenciales y en comunión con la misión de la iglesia, integrando la dimensión espiritual en el conjunto del cuidado integral y ofreciendo una presencia cercana, humana y esperanzada.
Acompañamiento espiritual para todos
Quienes formamos la Comunidad Hospitalaria conocemos la importancia de la Pastoral en el cuidado a la persona a quien atendemos; una pastoral que se comprende dentro de la comunidad eclesial y que intenta responder a necesidades específicas con una pluralidad de realizaciones. Ofrecemos una atención diversificada a través de tres grandes funciones:
- Atención pastoral a personas que se identifican con la fe cristiana.
- Acompañamiento a quienes cultivan su espiritualidad sin adscripción confesional.
- Escucha y atención respetuosa a creyentes de otras religiones.
Cuidamos cada historia con respeto, libertad y dignidad.
Áreas de atención pastoral
Formación y Anuncio
En la Comunidad Hospitalaria entendemos que cuidar el espíritu también implica crecer en conocimiento y reflexión. Por eso, los equipos locales de Pastoral promueven espacios de formación humana, ética, espiritual y religiosa —con contenidos y metodologías adaptadas—, donde cada persona puede integrar fe, vida y compromiso desde la Hospitalidad.
Promovemos iniciativas como:
- Lectura compartida del Evangelio.
- Reflexión dialogada sobre la vida cristiana y otras temáticas similares para la transmisión, iniciación y maduración de la fe.
Celebraciones litúrgicas
Desde nuestra identidad católica, ofrecemos la posibilidad de participar en celebraciones litúrgicas y momentos de oración que posibiliten la experiencia de encuentro con el Señor.
A la vez, respetamos y valoramos la diversidad religiosa de las personas asistidas, facilitando el contacto con ministros y representantes de otras confesiones cuando así lo deseen. ¡La hospitalidad acoge a todos sin distinción!
Acompañamiento espiritual y religioso
En los momentos difíciles de la vida son muchos los interrogantes, las dudas y los conflictos que se nos plantean sobre el sentido de nuestra existencia y de cuanto nos está sucediendo. La fragilidad despierta necesidades interiores. Necesitamos confiar, apoyarnos en los demás, solicitar ayuda, mostrarnos vulnerables, compartir las cargas, ser escuchados, reconciliarnos y seguir caminando.
El servicio de Pastoral ofrece un espacio de acogida y acompañamiento espiritual, donde cada persona puede expresar sus preguntas, heridas, miedos o esperanzas y encontrar apoyo para seguir caminando.
Este acompañamiento se ofrece a pacientes, familias y profesionales, ayudándoles a vivir con sentido las experiencias de fragilidad y de búsqueda interior.
Atención religiosa católica
Nuestros centros pertenecen a la Iglesia Católica y, desde esa identidad, ofrecemos:
- Acompañamiento espiritual y/o religioso.
- Celebraciones sacramentales personalizadas.
- Acompañamiento sacerdotal
- Visita pastoral.
Siempre con actitud abierta e inclusiva, en fidelidad a Jesús de Nazaret, que acoge a todos sin distinción.
Convivencia y animación comunitaria
La fe también se celebra en comunidad: en nuestros centros cuidamos especialmente la comunión; queremos vivir la fraternidad de hermanos de Jesús al servicio de la fraternidad humana de todos, favoreciendo el desarrollo de relaciones interpersonales sanas y creando lazos de fraternidad.
Junto con los Talleres Ocupacionales, el Voluntariado y Trabajo Social, el equipo de Pastoral impulsa actividades que fortalecen el sentido de pertenencia y alegría compartida en tiempos muy significativos para la Comunidad Hospitalaria como Navidad, Semana Santa, Fiesta de San Benito Menni y la Fiesta de la Familia Hospitalaria