El próximo 2 de agosto conmemoramos el 129.º aniversario del fallecimiento de Sor María Angustias Giménez Vera, cofundadora de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. Su vida, marcada por la entrega, la sencillez y la misericordia, continúa siendo una fuente de inspiración para quienes hacemos de la hospitalidad nuestra misión.
Una vida entregada a la hospitalidad
Nacida en Granada el 21 de agosto de 1849, María Angustias descubrió, junto a San Benito Menni y María Josefa Recio, una llamada común: ofrecer una respuesta digna y compasiva a las mujeres con enfermedad mental, uno de los colectivos más olvidados de su tiempo.
En 1880 dejó su ciudad natal para trasladarse a Ciempozuelos (Madrid), donde participó en los inicios de la Congregación. El 31 de mayo de 1881 tomó el hábito con el nombre de Sor Corazón de Jesús, formando parte del primer grupo de Hermanas Hospitalarias. Desde entonces, vivió con fidelidad el carisma hospitalario, dedicando su vida al cuidado, la acogida y la defensa de la dignidad de las personas más vulnerables.
Un legado que permanece vivo
Sor María Angustias falleció el 2 de agosto de 1897 en San Baudilio de Llobregat (Barcelona). Sus restos descansan en Ciempozuelos, junto a los de San Benito Menni y María Josefa Recio, testimonio de una historia compartida que dio origen a una obra que hoy continúa presente en numerosos países.
Más de un siglo después, su ejemplo sigue recordándonos que la hospitalidad nace de la cercanía, la compasión y la entrega cotidiana.
En este aniversario, damos gracias por la vida de Sor María Angustias Giménez Vera y renovamos nuestro compromiso de seguir siendo signos de esperanza, misericordia y hospitalidad para las personas que más lo necesitan.