La Conferencia Episcopal Española dedica la última semana de la campaña “La Iglesia en 12 semanas” a la salud mental, un ámbito en el que reivindica el cuidado integral de la persona, la colaboración con los profesionales sanitarios y el acompañamiento cercano a quienes viven el sufrimiento psíquico y a sus familias.
La salud mental es uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo y requiere una respuesta que combine atención profesional, cercanía humana y servicio hospitalario. Con este mensaje, la Conferencia Episcopal Española ha cerrado la edición de 2026 de la iniciativa “La Iglesia en 12 semanas”, poniendo el foco en la necesidad de construir una auténtica cultura del cuidado.
El director del Secretariado de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, José Gabriel Vera, subraya que «la salud mental constituye uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo», ya que «cada vez son más las personas que padecen o que conviven con trastornos como la depresión, la ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria, las adicciones o enfermedades mentales graves que afectan profundamente a su vida personal, familiar y social». Una realidad que, recuerda, también afecta a las familias de los enfermos y al entorno más cercano.
Vera insiste en que «es imprescindible que toda la sociedad se implique en la promoción de una cultura del cuidado, la acogida y el respeto hacia las personas con problemas de salud mental». Una perspectiva que conecta con la misión de Hermanas Hospitalarias, para quienes el cuidado integral de la persona, el respeto a su dignidad y el acompañamiento desde la hospitalidad constituyen el motor de nuestra labor.
El mensaje de la campaña también pone en valor la colaboración entre la comunidad cristiana y los profesionales de la salud mental, reconociendo la importancia de la ciencia y de la psicología en la atención a las personas. Al mismo tiempo, invita a impulsar gestos concretos que favorezcan la inclusión, rompan la soledad y generen acogida donde quienes sufren puedan sentirse acompañados.
Como concluye el director del Secretariado de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, «solo desde el compromiso de todos será posible avanzar hacia una sociedad más solidaria, donde la salud mental sea comprendida, atendida y protegida como un bien esencial para la vida y el bienestar de cada persona».
Una llamada que sintoniza con nuestro compromiso de ofrecer una atención integral, humana y centrada en la dignidad de cada persona.