La Comisión Nacional Pro-Claustros Necesitados (CLAUNE) celebra 75 años de servicio acompañando a las comunidades de vida contemplativa, con especial atención a las que atraviesan mayores dificultades.
Fundada en 1951 por don Antonio Mora Pascual, CLAUNE nació en el contexto del impulso eclesial promovido por la Constitución Apostólica Sponsa Christi (1950) del papa Pío XII. En sus inicios, la Comisión estuvo presidida por Mons. Zacarías de Vizcarra y Arana.
La aportación pionera de las Hermanas Hospitalarias
En este recorrido destaca la aportación temprana de las Hermanas Hospitalarias, primeras en organizar una respuesta a las necesidades sanitarias y asistenciales de las comunidades contemplativas. Su implicación supuso un paso decisivo hacia una atención integral, aportando cuidado, cercanía y profesionalidad.
Este compromiso quedó reconocido en 1958, cuando sor Juana de San José Albizu, Hermana Hospitalaria, asumió la dirección del área de Sanidad de CLAUNE y pasó a formar parte de su Junta General. Desde ese puesto, contribuyó a estructurar y consolidar esta atención especializada, en coherencia con el carisma de la hospitalidad.
Acto conmemorativo del 75 aniversario
Con motivo del 75 aniversario de CLAUNE, el 18 de marzo se celebró un acto conmemorativo para poner en valor la trayectoria de la Comisión y destacar la labor pionera y continuada de las Hermanas Hospitalarias al servicio de la vida contemplativa.
Durante el encuentro se realizó un reconocimiento institucional a las Hermanas Hospitalarias como expresión de gratitud por décadas de servicio silencioso y fiel.
El reconocimiento fue recogido por sor Rosa María Gutiérrez Sánchez, Economa Provincial, en representación de sor Fuencisla Martín Martín, Superiora provincial, que no se encontraba en España.
Una historia de servicio fiel a la Iglesia
A lo largo de estos 75 años, CLAUNE ha consolidado su misión al servicio de las comunidades contemplativas, fiel a su origen y a la llamada de la Iglesia. En este camino, la contribución de las Hermanas Hospitalarias es un testimonio de hospitalidad, entrega y compromiso eclesial, y sigue siendo motivo de gratitud y referencia para el futuro.