Clausura del XVIII Consejo Plenario: un nuevo impulso en el camino de Revitalización y Reestructuración de la Congregación

Con el corazón agradecido, la Congregación ha clausurado el XVIII Consejo Plenario tras una semana de profundo encuentro vivido en Idanha. Han sido días de gracia, marcados por la reflexión, la oración comunitaria y el discernimiento compartido, en los que hermanas de las distintas circunscripciones hemos podido profundizar juntas en el momento que vive la vida hospitalaria hoy.

Durante estos días hemos acogido con responsabilidad las llamadas que el Señor nos hace en este tiempo: seguir encarnando el carisma hospitalario con fidelidad creativa, revestidas de entrañas de misericordia, para ser signos proféticos de esperanza en medio de un mundo herido.

El Consejo Plenario ha supuesto un nuevo impulso para continuar el proceso congregacional de Revitalización y Reestructuración, que también interpela directamente a nuestra Provincia de España, invitándonos a fortalecer la comunión, cuidar la misión compartida y abrirnos con confianza a los caminos nuevos que el Espíritu nos va mostrando.

En la jornada de clausura, las hermanas compartieron en clima fraterno lo que este Consejo despierta de cara al futuro congregacional, renovando el deseo de caminar unidas como Familia Hospitalaria, con actitud de escucha, disponibilidad y compromiso con la misión.

Como gesto final, se realizó una peregrinación al Santuario de Fátima, donde se puso en manos de la Virgen María el camino que la Congregación está llamada a recorrer. Confiadas en su protección, seguimos avanzando unidas, abiertas a la novedad del Espíritu y comprometidas con la misión de seguir contagiando Hospitalidad al mundo.

Como cierre de esta experiencia, compartimos un testimonio muy especial: nuestras hermanas responden a la pregunta “¿Qué despierta en ti este XVIII Consejo Plenario de cara al futuro congregacional?”, reflejando su compromiso, esperanza y apertura a los nuevos caminos que el Espíritu nos muestra.