Visita a Guinea Ecuatorial

La Superiora provincial, sor M.ª Fuencisla Martín, y sor M.ª Rosario Iranzo, vicaria provincial, han visitado la comunidad de hermanas que residen en la ciudad de Bata del 16 al 31 de enero.


Durante estos días se han encontrado con las hermanas y con los colaboradores del Centro de Salud San Benito Menni. Han acompañado a la comunidad compartiendo la vida fraterna y el servicio hospitalario que realizan con las personas enfermas, tanto en el centro como en los poblados que visitan semanalmente, así como en las duras jornadas de encuentro con quienes viven la enfermedad en las calles de la ciudad de Bata.


Ha sido una experiencia muy enriquecedora. Guinea Ecuatorial, país de grandes contrastes, no deja de sorprender: impresionan los grandes edificios, como el aeropuerto de Malabo o la catedral de Mongomo, y la enorme autopista que cruza el país; pero, junto a ello, se constata la pobreza extrema en la que vive un gran número de personas.


Contemplar esta realidad no deja impasible el corazón hospitalario. El clamor de nuestros hermanos y hermanas que sufren llama a la puerta, conmueve las entrañas y hace imposible pasar de largo. Las personas con enfermedad mental son el sector más vulnerable y necesitado de ayuda, y son pocas las manos que pueden acompañarlas. Esta realidad nos remite a los inicios de la Congregación y nos invita a volver la mirada a los orígenes para reconocer, valorar y agradecer el carisma de la Hospitalidad que nos regalaron nuestros Fundadores, y que hoy estamos llamadas a recrear en esta parte de África.


A nivel diocesano, es grande el reconocimiento y la valoración de la misión que desarrolla la familia hospitalaria en este país. Con profundo cariño y gratitud se recuerda a las hermanas que pasaron por Acurenam, Niefang y Ebibeyin: ellas fueron las samaritanas que supieron acoger, curar, cuidar y hospedar a los caídos en el camino, y fueron miles.


Damos gracias por tanto bien recibido y entregado a lo largo de más de 35 años de presencia hospitalaria en Guinea Ecuatorial, y acogemos la llamada a seguir respondiendo a las necesidades más apremiantes, como nos pide la Iglesia a través de sus representantes.


Como una imagen vale más que mil palabras, compartimos algunos recuerdos de este viaje inolvidable.