Jóvenes de toda España compartieron cinco días de convivencia con residentes de Salud Mental, Discapacidad y Personas Mayores en el centro de la Fundación Hospitalarias
La reciente celebración de la Semana Santa ha dejado una huella profunda en nuestra Provincia. Del 1 al 5 de abril, el centro de la Fundación Hospitalarias en Palencia abrió sus puertas y su corazón para acoger una nueva edición de la Pascua Hospitalaria. Bajo el lema “Rumbo a lo alto”, los Jóvenes Hospitalarios compartieron cinco días de convivencia, oración y servicio, transformando las unidades de Salud Mental, Discapacidad y Mayores en un verdadero hogar de fraternidad.
El “abajamiento” que nos lleva a lo alto
Como familia que camina unida, nuestros jóvenes respondieron con entusiasmo a la llamada de este año. La propuesta no fue solo un voluntariado, sino una vivencia de fe compartida. Inspirados por las palabras del Papa León XIV, que nos invitaba a no conformarnos con la mediocridad y aspirar a la santidad, los participantes comprendieron que el verdadero “ascenso” espiritual nace, paradójicamente, del abajamiento: del bajar al barro para encontrarse con el rostro sufriente y esperanzado de Jesús en los más vulnerables.
Vivir el Misterio Pascual en comunidad
Para los Jóvenes Hospitalarios, esta Pascua en el antiguo San Luis ha sido una oportunidad para redescubrir el sentido de la cruz y la resurrección a través del carisma que nos une. Durante las jornadas, se integraron en el latido diario del centro, compartiendo tiempos de escucha, paseos y celebraciones con quienes allí residen.
Para los Jóvenes Hospitalarios, esta Pascua en el antiguo San Luis ha sido una oportunidad para redescubrir el sentido de la cruz y la resurrección a través del carisma que nos une. Durante las jornadas, se integraron en el latido diario del centro, compartiendo tiempos de escucha, paseos y celebraciones con quienes allí residen.
Os invitamos a escuchar a Sor Ana Domene, quien explica cómo esta experiencia ha permitido a los jóvenes vivir la Semana Santa de una manera distinta, desde la cercanía y el compromiso:
Un encuentro que transforma el corazón
Esta experiencia, que cada año nos reúne en diferentes puntos de nuestra provincia, ha permitido que jóvenes de toda España —y también de la comunidad local de Palencia— elijan vivir su tiempo de descanso desde la entrega y la gratuidad.
Ha sido un tiempo para el silencio, la profundidad y, sobre todo, para la presencia. Una vez más, la juventud hospitalaria ha demostrado que la santidad es un camino compartido, una realidad que se construye en el día a día, estando presentes para quienes son el centro de nuestra misión y el corazón de nuestra Hospitalidad.